El motivo por el que hago estas cosas


El otro día, mientras hablaba con Armando Cuesta, para variar, le intentaba explicar la motivación principal que me había llevado a apuntar diariamente cada una de las cosas que me estaban pasando. Y es que después de llevarme el chasco de la India, no había encontrado otra manera de soportar la soledad.

El día que conocí a mi amigo Armando Cuesta


No sé. Yo espero que los años pasen y cierren todas aquellas heridas que me he ido abriendo yo mismo. Que el viento, la humedad y el calor no abrasen mucho. Que el paso del tiempo deje huella, pero que esta huella pertenezca a un propósito decente, de esos que no cumplimos por ser demasiado cobardes. Y que de esta intención no quede la maldad, el sufrimiento y el dolor que sin saberlo también me he provocado. Que queden, si es posible, cosas bonitas.