La gente bella



La gente es bella. Una vez me explicó un amigo que iba todos los días al gimnasio porque lo necesitaba para dormir acompañado. La gente es bella pero cuando dice tonterías pierde el encanto.
Yo quiero pensar que no es así. Que no necesitamos condenarnos a vivir en el camino que nos marca la búsqueda continua de la aceptación. Yo sí que necesito saber que envejeceré acompañado y que encontraré la belleza en el interior de la carne flácida. Lo necesito para vivir cada día, para no caer en esta paranoia general. Para disfrutar del día a día. Necesito fortalecerme y evitar pensar que la vejez no es una tragedia.