Un olor

Hace poco me compré un jabón nuevo. Lo estrené después de cenar con un amigo en casa. Cuando lo olí recordé algo maravilloso. No sabía muy bien que era, pero me remontaba a una época y un lugar. Tan solo recordaba la sensación. Le dije a mi amigo que me oliera las manos y el me miró como si yo estuviera loco. Llegué a la conclusión de que aquel jabón lo había comprado hacía como diez años.
Tengo algunos recuerdos de esa época. Habrá que investigar sobre la repercusión que tienen los olores sobre nuestra mente, o nuestro cuerpo, o nuestra alma. Porque últimamente no he sentido nada parecido con otro olor. Me sentí invadido, colonizado por una sensación agradable y tranquila. Quizá eso se mezcló con mi tendencia a la melancolía. Poco después me agobié porque no era capaz de recordar aquello tan maravilloso que me había pasado, en una época en la que me lavaba las manos con aquel jabón. Quizá estuve profundamente enamorado. Y me imaginé acicalándome, poniéndome colonia y lavándome las manos a conciencia, nervioso ante una cita. Que tontería. O quizá me recordaba a la emoción de alguno de esos proyectos que han dado un giro inesperado en mi vida. El caso es que también hablé con mi amigo sobre lo felices que podemos llegar a ser con cualquier cosa. Él me miró mientras fumaba y me hablaba con condescendencia. Yo miré su cigarro y me di la razón. La gente puede llegar a ser tremendamente feliz en cualquier momento con las cosas más pequeñas. Supongo que esto es como cuando ves la lluvia por primera vez. El ser humano ya no está acostumbrado a oler y mucho menos a sentir con los olores. Y yo me pregunto donde nos habremos dejado esa capacidad que nos permite crear y sentir. Que nos permite ser lo que somos, seres humanos. Una sociedad que también hemos creado nosotros, y que tiene cosas maravillosas, en la que no se acepta con comodidad que una persona pueda llegar a sentir con olores, o con el placer de su paladar, no puede acabar muy bien. Y poco más puedo decir al respecto. Sigo en la búsqueda de ese olor, con las pistas que me permiten mi mermada consciencia.



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8 comentarios:

  1. Su relato me ha producido la misma reacción que me produjo la lectura del "Perfume" de Sunkind...cerrar los ojos y analizar mis recuerdos a base de olores. Gracias.

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    1. Muchas gracias a ti por comentar y por la comparación. Un abrazo fuerte!

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  2. Nada como los recuerdos generados por las sensaciones, esa memoria q nuestros sentidos nos permiten recuperar momentos especiales q de alguna manera quedaron guardados dentro nuestro.
    Disfrutar al deleitarse de un aroma, de la caricia en la piel, del susurro de un sonido o de la delicia de un sabor en el paladar, sensaciones inexplicablemente bellas y unicas que nos recuerdan la magia de los momentos vividos.
    Gracias Daniel!

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  3. Dicen por allí que habemos personas de estaciones, olores y sabores. Evocando por esas vías recuerdo añejos de personas, lugares, circunstancias experiencias tristes o alegres.

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