Yo no quería publicar


Yo no quería publicar hoy. No quería comprometer tu tiempo, ni el mío. He intentado seguir un horario, una rutina espartana. Pero a veces el momento es perfecto para decir algo. A veces aparece ese momento perfecto para escribir, para vivir el presente. Y en ese momento la energía fluye, desde lo más profundo del alma, y recorre el cuerpo hasta las puntas de los dedos. La energía da lugar al pulso narrativo, el músculo que ejercita la vida del escritor.