Dos amigas



Hay algo en una relación de amistad que es inquebrantable. Existe una conexión entre dos seres humanos imposible de partir. Y quizá esto venía a representar la escena de aquellas dos muchachas, paradas en la calle, hablando sobre sus cosas. Las dos mujeres habían estudiado en el mismo colegio, el mismo instituto y la misma universidad. Y se habían hecho muy amigas ahí. Habían compartido horas y horas entre clase y clase. Sus recuerdos más íntimos. Los más importantes de su juventud.
Las dos probaron su primer cigarro el mismo día. Y en ese momento, en plena calle , una le ofreció un cigarro a la otra. 

—Ya no fumo, gracias.

Había muchas mas cosas que ya no hacían las dos. Y se habían dado cuenta aquella noche, entre cerveza y cerveza.

Se sentían extrañas en esos momentos. Cada vez pasaba más tiempo entre una y otra quedada. Y allí en la calle, seguían hablando sobre cosas triviales, quizá con la intención de retener algo que sabían que se perdería definitivamente aquella noche. Con aquella última despedida.

El deseado frío de otoño las obligó a despedirse. El humo del cigarro se perdió, igual que aquello que intentaban guardar..

Pero siempre hay algo en un lazo de amistad que es inquebrantable. Que perdura incluso cuando dos amigas se separan.

No hay comentarios:

Publicar un comentario